Nacidos o vecinos de la
provincia de Palencia hubo 30 deportados (29 hombres y una mujer) a campos de
concentración nazis. De ellos, 19 fueron asesinados allí (16 de ellos en
Gusen/Mauthausen, 2 en Sachsenhausen y el restante en Dachau), 10 fueron
liberados con vida y de otro no se tienen datos.
A pesar de que han
pasado ya más de ochenta años de estas muertes, nunca se ha hecho ningún
homenaje ni acto de reconocimiento a ninguno de ellos, ni individuales ni
colectivos, en la provincia palentina. En agosto de 2019 el grupo de IU en la
Diputación de Palencia y en mayo de 2021 el grupo municipal de Ganemos en el
ayuntamiento de la capital propusieron sendos homenajes a estas víctimas;
ninguna de ambas propuestas se llevó a cabo por el voto en contra o el no apoyo
del resto de los grupos políticos en cada caso.
A finales de 2024 la
ARMH de Palencia en unión del grupo de familiares de ANTONIO GARCÍA HEVIA (apoyados por el grupo municipal de IU)
solicitó al ayuntamiento de Hontoria de Cerrato (Palencia), de donde era
natural Antonio, la cesión de un local para un acto de reconocimiento y la
autorización para la colocación en el citado municipio de un “adoquín de la
memoria” en recuerdo del deportado local asesinado en Gusen (Austria).
Desde el primer momento
el alcalde de Hontoria de Cerrato, el popular Juan Antonio Abarquero se mostró
en desacuerdo con la celebración de estos actos (y, al menos en dos ocasiones,
manifestó en privado, una frente al representante de la ARMH y otra frente a
los familiares, que mientras él fuese el alcalde, en su pueblo no se iba a
celebrar ningún acto de este tipo) y desde entonces no ha hecho más que
recurrir a tácticas dilatorias para dificultar y retrasar en lo posible la posible
celebración del homenaje. Tácticas tales como no aceptar la recepción del
escrito de solicitud por un defecto de forma (que se podría haber subsanado al
momento) o exigir a los familiares que demostrasen su parentesco con el
deportado cuando todas las partidas de nacimiento necesarias están en poder del
propio ayuntamiento y se pueden comprobar en unos minutos; entre otras.
ANTONIO
GARCÍA HEVIA nació
en la calle El Palacio de Hontoria de Cerrato el 13 de junio de 1898, hijo y
nieto de pastores originarios de Baltanás (que en esos años y con esa ocupación
sabían todos leer y escribir). A partir de ese momento se pierde todo rastro
documental (sus padres volvieron años más tarde a residir a Baltanás -la
frecuente itinerancia entre pueblos próximos era algo muy habitual entre los
pastores castellanos debido a su trabajo- y sólo una hermana suya, Catalina,
continuó en Hontoria de Cerrato al casarse con Ciriaco Gutiérrez, pastor local.
De este matrimonio descienden los familiares de Antonio que están reclamando el
homenaje, ya que Antonio no tuvo descendencia) y no volvemos a saber nada de él
hasta principios de los años 30 cuando aparece residiendo en la Colonia de
Tormos, en Alcalá de Gurrea (Huesca), donde vivían (muchos de ellos con sus
familias) los numerosos trabajadores que construían la presa de La Sotonera. En
esta colonia y en este trabajo sorprende a Antonio el golpe de estado y la
posterior Guerra Civil.
Todos los indicios
apuntan a que Antonio no combatió en la citada guerra, primero por su edad (38
años) y segundo porque su nombre no aparece en ninguno de los archivos
españoles como combatiente en el conflicto.
La llegada de la guerra
trajo consigo una enorme y brutal represión sobre los trabajadores de la presa
(mayoritariamente anarquistas) que fueron asesinados o encarcelados, aunque
alguno, entre ellos Antonio, consiguió llegar a la zona republicana. Tampoco
sabemos su papel en los siguientes tres años, aunque todo apunta a que apoyó al
gobierno legal, lo que trajo consigo que se viese obligado a exiliarse en
Francia (probablemente a través de la frontera catalana) para salvarse de la
represión fascista, ya fuese en forma de prisión o de fusilamiento.
Ya en Francia es
encuadrado (junto con algunos compañeros suyos de la Colonia de Tormos que
corrieron su misma suerte hasta el final) en una Compañía de Trabajadores
Extranjeros en Los Vosgos, la 88ª u 89ª CTE. El 20 de junio de 1940 todos ellos
fueron capturados por el ejército nazi y trasladados a stalags (campos de
prisioneros) ya en territorio alemán. Concretamente Antonio García Hevia fue
internado en el stalag XI-B Fallingbostel hasta que el gobierno golpista
español manifestó a sus aliados nazis (a consulta de estos últimos) que estos
prisioneros republicanos “no eran españoles”.
Tras esta respuesta del
gobierno de Franco todos estos prisioneros fueron deportados a campos de
concentración nazis. La mayoría de ellos, Antonio incluido, al de Mauthausen
(Austria). El cinco de septiembre de 1940 Antonio García Hevia, con el número
de prisionero 41717, partió en un convoy hacia Mauthausen junto con otros 201
compatriotas republicanos (151 de ellos fueron finalmente asesinados, 126 en
Gusen).
El 8 de septiembre de
1940 llegaron todos ellos a Mauthausen. A Antonio le tomaron sus datos (y
gracias a estos datos conocemos su final y su vinculación con Ciriaco
Gutiérrez, casado con su hermana Catalina) y le asignaron el número de
prisionero 4361.
La terrible dureza del
trabajo y de las condiciones de vida en este campo, sumado a su edad, trajo
consigo que el 24 de enero de 1941 fuese trasladado al campo auxiliar de Gusen
(donde iban a parar, para morir, los prisioneros que por su estado ya no eran
útiles para el durísimo trabajo del campo), con su nuevo número de prisionero,
9259, permaneció allí hasta el 9 de julio de ese mismo año, cuando falleció.
Desde 1992 se han
colocado más de 100.000 adoquines de la memoria (stolpersteine en alemán) en 29
países. En España, con alrededor de 7.500 deportados asesinados, ya hay
colocados más de 500. Concretamente en Castilla y León, con 381 muertos, hay ya
más de 60 stolpersteine instalados.
Este sencillo acto de
reconocimiento y homenaje es lo que los familiares de Antonio, junto a la ARMH
Palencia e IU de Hontoria de Cerrato, pretenden hacer en su pueblo natal si el
PP y su alcalde no consiguen impedirlo.
El último pleno
ordinario en el citado ayuntamiento se celebró el pasado mes de diciembre. En
dicha sesión el alcalde de Hontoria de Cerrato se negó a incluir este tema en
el orden del día, como tampoco respondió al concejal de IU en el turno de
Ruegos y Preguntas ni atendió a las demandas de los familiares de Antonio allí
presentes.
El próximo pleno
ordinario deberá de celebrarse durante este mes de marzo. Aún no sabemos ni la
fecha ni los puntos del orden del día. Si nuestra solicitud no está incluida en
ese orden, los concejales de IU volverán a recabar información en su turno de
Ruegos y Preguntas. Si transcurrido este pleno no tenemos una respuesta a
nuestra solicitud recurriremos a los medios que la administración pública nos
ofrece, concretamente el Defensor del Pueblo y la Secretaría de Memoria
Histórica, a nivel estatal, y el Procurador del Común, a nivel autonómico.
ARMH
PALENCIA
Ángel Redondo